"¿ De donde te ha venido -dices- esa tristeza
que sube como el mar por la playa aridecida?"
-Si el corazón ya hizo su vendimia, la vida
es un mal. Todo el mundo lo sabe con certeza;
es una pena simple, muy poco misteriosa,
visible para todos, como lo es tu alegría.
No me preguntes más oh mi bella curiosa,
y, aunque tu voz sea dulce, cállate amada mía.
¡Cállate, alma encantada, alma siempre encendida!
¡Boca de risa fresca! Más aún que la vida,
la muerte nos sujeta con sutiles marañas.
¡Déja a mi corazón, embriagado de engaño,
sumergirse en tus ojos como en un sueño extraño
y dormir a la sombra de tus largas pestañas!

Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
ResponderEliminara tus ojos oceánicos.
Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.
Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.
Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.
Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.
Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas que centellean como mi alma cuando te amo.
Poema 7...neftali ricardo reyes.
Buen blog....lo seguiré visitando.